La mejora integral del histórico escenario y de su entorno permitió contar con el espacio en óptimas condiciones para la actividad cultural, que se adapta a las exigencias de la situación sanitaria. Desde la reapertura, se realizaron más de 50 espectáculos, donde convivieron las propuestas públicas y gratuitas con las producciones independientes.

El 12 de febrero se cumple un año desde la reapertura del Anfiteatro “Juan de Garay”, luego de la puesta en valor de la obra arquitectónica y de su entorno, que encaró la Municipalidad a mediados de 2020. Con el corte de cintas comenzaba otra etapa para el edificio, pensado para la vida cultural desde que fue construido en homenaje al fundador de la ciudad. Junto con la recuperación material, se puso en marcha una propuesta diversa en cuanto a las expresiones artísticas, que respetó el cupo femenino de artistas en más del 50% de la programación y que estuvo conformada principalmente por espectáculos públicos organizados por el municipio, y shows de productoras independientes.

“Fue un año de mucho trabajo, incluso a pesar del parate que hubo entre otoño e invierno de 2021”, afirma el secretario de Educación y Cultura de la Municipalidad, Paulo Ricci. En un balance de este período, donde el espacio se fue adaptando a funcionar con aforos entre el 50% y el 70% a comienzos de 2021 y durante el segundo semestre del año, y recién del 100% en los últimos meses, detalló que “logramos concretar más de 50 shows, con más de 150 grupos que pasaron por el anfiteatro, entre los espectáculos programados por la municipalidad y las producciones independientes”. Además, en los meses donde no pudieron realizarse eventos con público, se grabaron 8 sesiones de música para la plataforma Capital Cultural con artistas locales, en el sector de bajo gradas y en la fosa, ofreciendo una vista inusual del espacio.

Actualmente, tal como ocurrió en el último fin de semana durante el Festival Folklórico de Guadalupe, el aforo permitido es del 70%. “Todo esto demuestra el acierto de haber recuperado un lugar para la cultura al aire libre, que permite controlar el ingreso y el distanciamiento del público con todas las medidas y protocolos que se han ido sucediendo en estos tiempos nuevos de pandemia”, agregó el funcionario.

Recuperación planificada

La puesta en valor estuvo en los planes desde los primeros días de la actual gestión, pero la decisión –previa a marzo de 2020- cobró todavía más valor, teniendo en cuenta la necesidad de espacios para la actividad cultural. “Con el intendente Emilio Jatón visitamos el anfiteatro en enero de 2020. Vimos que estaba en un estado bastante lamentable y decidimos la recuperación en ese momento, pero después se volvió una herramienta fundamental para atravesar la pandemia. El espacio tiene características especiales al estar al aire libre y permitir un distanciamiento muy amplio ya que más de la mitad de su superficie está ocupada por la gran platea. Además, las butacas que colocamos permiten controlar las burbujas o los distintos sistemas de distanciamiento del público que fuimos aplicando”, precisó Ricci.

Vale recordar que en una primera etapa, con personal municipal, se realizaron tareas de limpieza y reparación del espacio y los alrededores. Luego se licitaron obras de accesibilidad y seguridad para poner en óptimas condiciones el espacio, ejecutadas por Alanco S.A., con una inversión municipal de $ 2.789.663,11. Se recuperaron los baños, los camarines y las distintas salas del inmueble.

En la última etapa se colocaron 1800 butacas, que fueron adquiridas con fondos donados por el Banco Santa Fe y se pintó todo el predio, con el apoyo de Pinturerías Universo.  En paralelo, se hicieron trabajos de bacheo las calles que rodean al anfiteatro y se hicieron mejoras integrales en distintos puntos del Parque del Sur.

Independiente y pública

Las mejoras en el acceso, en los baños y en los camarines, sumadas a la comodidad con que ahora cuenta el público, son claves para el desarrollo de una cartelera que se fue armando con artistas como Abel Pintos, Don Osvaldo, Rusherking, la fiesta de trap Barderos, Acru, Guasones, La Berisso, Mau y Ricky, God save the Queen, entre otras producciones independientes.

Las propuestas públicas organizadas por el municipio contaron con Sonora D’ irse, Los Ranser, Diana Ríos, La Gorda Azul, Canticuénticos, Sin Tiempo Trío, Hugo & los Gemelos, Parteplantea, Tristán Ulla, Cabezones, Pim Pau y Sig Ragga, entre otros. Los organismos oficiales protagonizaron el Festival de Bandas Sinfónicas, el festejo por los 40 años de la Banda Sinfónica Municipal; y Somos Música, el programa de Orquestas para las Infancias, despidió el año con un gran concierto que reunió a sus ocho ensambles. La celebración del centenario de Ariel Ramírez también tuvo al anfiteatro como escenario de sus conciertos más esperados: en noviembre, más de 270 niñas, niños y adolescentes de instituciones de educación musical de la ciudad y el Coro Municipal, se unieron para interpretar “Mujeres Argentinas”; y el 10 de diciembre, Facundo Ramírez participó del Gran Concierto Homenaje donde estrenó una obra inédita de su padre -el “Concierto cuyano”- y compartió escenario junto a la Orquesta Sinfónica Provincial, el Coro Municipal y “la Bruja” Salguero, entre otros artistas.

“Vamos a seguir garantizando una cantidad mínima de fechas públicas, de shows libres y gratuitos, más allá de que el anfiteatro también es una gran plataforma de trabajo para las producciones independientes que pasan por Santa Fe”, adelantó el secretario de Educación y Cultura. En este proceso, Santa Fe recuperó un espacio cultural con una escala intermedia, para albergar a casi 2.000 personas. “La ciudad no tenía un escenario con estas características y con esta capacidad en condiciones como está ahora, así que la propuesta es continuar con estas programaciones y con la diversidad de géneros que venimos trabajando”, concluyó.