A más de diez años de su pavimentación y con varios trabajos de bacheo en el medio, el trayecto que une el norte de Santo Tomé con la autopista Santa Fe-Rosario es lamentable. Hay pocos sectores sin baches y la circulación por el lugar ha ido creciendo con el correr de los años ya que la zona de clubes de campo tiene cada vez más habitantes y también son cada vez más los vecinos que utilizan ese lugar para ir y venir a la ciudad capital.

En las últimas horas, los legisladores provinciales Betina Fiorito y Fabián Palo Oliver requirieron a la Provincia que se evalúe la posibilidad de financiar, mediante partidas presupuestarias, programas especiales o crediticios, la repavimentación y puesta en valor del Acceso Norte y sus colectoras.

En este sentido, los fundamentos hacen referencia al estado precario que presenta la obra del Acceso Norte, la que fue “oportunamente proyectada, ejecutada e inaugurada atendiendo a la imperiosa necesidad de contar con una vía alternativa de comunicación interjurisdiccional, que permita descongestionar el castigado Puente Carretero, sumando una conexión vial segura entre las ciudades de Santo Tomé y Santa Fe”.

También mencionan que la construcción del Acceso Norte “constituyó un enorme esfuerzo económico, alcanzando a 15 millones de pesos el presupuesto total. Estos recursos fueron aportados conjunta y equitativamente por los gobiernos provincial y municipal de Santo Tomé, de entonces.

Cualquier ciudadano que transite por esta vía, puede observar el estado de absoluto deterioro y falta de mantenimiento, lo cual hace que actualmente no cumpla el rol que tenía asignado”.

En otro tramo de la fundamentación del proyecto, manifiestan que “todo esto se agrava porque estamos hablando de un sector de la ciudad que ha tenido en los últimos años un formidable crecimiento urbanístico, con el desarrollo de emprendimientos comerciales, habitacionales, inmobiliarios, incluyendo residencias temporarias y permanentes, lo cual no sólo multiplicó la cantidad de vehículos que requieren de esa vía, sino que aumentó exponencialmente la necesidad de su mantenimiento, algo que hoy lamentablemente no ocurre.

Este aumento poblacional y de tránsito de personas llevó a que la cantidad de vehículos que utilizan las colectoras supere los 1.500 diarios, observándose un número similar que atraviesa el acceso norte”.

Por último, señalaron que “hablamos de una de las zonas urbanas que más tributan en concepto de impuesto inmobiliario y de tasa municipal”.