Cristina Kirchner rompió el silencio en Chaco luego de su última alocución en EuroLat y realizó un encendido discurso para repasar la actualidad económica, social y política de la Argentina, que incluyó la interna que vive el Frente de Todos. Sin embargo, haciendo alusión a la etimología de las palabras, la Vicepresidenta intentó desestimar los análisis que marcan que la cúpula del Ejecutivo está enfrentada: “Es obvio que la vice es parte del Ejecutivo. Frente a eso, los medios de comunicación lo presentan como una pelea. Me gusta mucho la etimología de las palabras porque cada palabra tiene un simbolismo. Pelea: gente que se agrede físicamente o practica deporte bajo ese termino. ¿Qué es pelea? Se están pegando, golpeando o hay posibilidad de que haya algo bueno en una pelea. Yo no le pegue a nadie y nadie me pegó. Lo que está pasando en el Poder Ejecutivo pelea no es”.

Y continuó: “¿Qué otra cosa podemos estar haciendo? Vamos por debate: me faltan los anteojos y todo para un progarama. Pelea es nombre femenio, debate es masculino. No creo en las casualidades y menos con cierta gente y cierta prensa. ¿Qué dice el debate? Discusión en el que dos o más personas opinan sobre uno y más temas donde cada uno expresa su idea y defiende sus intereses. Debate político. Bingo. Es esto”.

“Cuando dicen que está enojada, no habla, no hace esto, es mala… La verdad es que tengo muchos defectos, pero nunca decido las cosas a través de mis hormonas, sino a través de mis neuronas. Muchos dirigentes de todos los colores y partidos dicen que las mujeres somos histéricos y hormonales, ellos son los que se pelean para ver quién se sienta adelante o atrás. No, yo siempre he decidido de esa manera”, sentenció ante el aplauso de la militancia que la escuchaba.

Previo a esto, la ex presidenta repasó la situación económica y social del país y dejó duros comentarios dirigidos a Martín Guzmán, aunque sin nombrarlo: “Hoy hay una insatisfacción democrática grande, la plata no alcanza, no llega a fin de mes y se produce un fenómeno que no habíamos conocido que es el de los trabajadores en relación de dependencia pobres. Esto nunca había pasado. La pobreza siempre la ubicabamos por fuera del trabajo formal, en los sectores precarizados. ¿Por qué es esto? Producto de dos políticas: la concentración de los ingresos, distintos métodos de apropiaciones de rentabilidades y una política de salarios bajos”.

Y agregó: “Hay un modelo en Latinoamérica exportador de producción con bajos salarios. Todos sabemos qué hay economías de esta naturaleza. Si uno tiene y ha decidido ser un modelo de producción y exportación con bajos salarios, tenemos que tener dólares en el Banco Central. Si soy de exportación y producción, y además tengo bajos salarios y me faltan dólares, hay que revisar algunas cosas porque alguien o algunos están fallando”.