La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) advirtió que las primeras señales de desabastecimiento en combustibles clave como gasoil y el diesel que se vieron en la mayoría de los surtidores de todo el país se debe a que «hay un atraso del 32% en los precios». Por este motivo le solicitaron al gobierno nacional que convoque de manera “urgente” a todos los actores del sector para buscar “normalizar” el funcionamiento.

No solo hay topes de carga para los clientes en algunas estaciones de servicio, sino también en la provisión a las expendedoras.

Por estos días, aunque reclamen por más litros en sus tanques, las distribuidoras de todas las marcas se niegan a aumentar o normalizar la provisión. Eso, sumado a que los productores agropecuarios están comenzando su período de cosecha, complica la situación.

El precio de venta del barril de crudo en Argentina está por debajo del precio internacional, lo que hace que las petroleras prefieran exportar. A eso se suma otro problema de arrastre, como el congelamiento de precios que se destrabó en febrero, pero que aún no alcanza los valores que pretenden las distribuidoras.

La titular de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Santa Fe Marisabel Pelossi, sostuvo que “lamentablemente cada vez se nota más, todas las estaciones del país están con cupos desde principios de marzo. Ya en algunas zonas donde las cosechas terminaron antes comenzó el faltante en febrero”.

Está cada vez peor porque llegando a fin de mes están todas las estaciones sin cupo y hace que haya poco combustible en todas las estaciones del país. Muchas están sin stock y otras venden con cupos a los clientes, se dan situaciones feas con los choferes de camiones que están viajando”, agregó.

“Mientras hay se les entrega un cupo a cada camión, pero cuando se termina hay una reserva para ambulancias, policías, emergencias, hasta que la petrolera no entregue nuevamente no tenemos.  Es una situación difícil y cada vez será más difícil”, expresó.