Ante la reiteración de fraudes telefónicos o virtuales, la Dirección de Derechos y Vinculación Ciudadana responde consultas o brinda asesoramiento a vecinas y vecinos de la ciudad que lo requieran.

La Oficina de Información y Atención a Usuarios y Consumidores de la Dirección de Derechos y Vinculación Ciudadana, advierte a los vecinos ante la ocurrencia de estafas telefónicas o virtuales, que son cometidas a partir de diferentes modalidades. Las víctimas son contactadas por estafadores que simulan ser empleados de instituciones o empresas tanto públicas como privadas, o que fingen ser familiares o personas cercanas.

Los modos de engaños más frecuentes son aquellos que llevan a las víctimas a realizar transferencias por el reclamo de deudas inexistentes, a través de cajeros automáticos o mediante homebanking. Otra forma es la solicitud de entrega de sumas de dinero a una persona que aparenta ser de confianza (familiares, amigos, compañeros de trabajo, entre otros).

En ese marco, la Dirección de Derechos y Vinculación Ciudadana brinda una serie de recomendaciones y ofrece asesoramiento al respecto. En primer lugar, es necesario estar muy atentos ante llamados telefónicos de personas y/u operadores automáticos en los que se requieren pagos o transferencias por supuestas deudas. Tampoco se debe completar la transacción si no se conocen plenamente los conceptos de esa deuda, los intereses y los honorarios, en caso de que los hubiera.

Vale destacar que estas estafas suelen hacerse sin la presentación de documentos que acrediten el endeudamiento y bajo insistentes amenazas de embargo de bienes o registro de las personas en listas de deudores. 

Cabe recordar que, en caso de que existiera realmente una deuda, la persona tiene derecho a saber qué se le reclama. Si se paga sin la información correspondiente, probablemente se abone una deuda prescripta o inexistente y hasta actualizada con intereses arbitrarios.

Es importante resaltar que el estudio jurídico que se adjudica el derecho a reclamar los importes debe certificar su calidad de acreedor, así como también el origen de la deuda. 

En consecuencia, se recomienda no abonar bajo ningún concepto y solicitar al interlocutor que envíe la documentación por escrito para demostrar fehacientemente la deuda. Del mismo modo, no se deben aportar datos personales como nombre completo, domicilio o banco con el que opera, ya que si el supuesto acreedor es legítimo, debería contar con esos datos.

Un mecanismo para evitar estafas es consultar directamente con la supuesta empresa originaria del déficit, solicitando libre deuda por escrito. De esta manera, la entidad deberá emitirlo o, caso contrario, explicar la existencia de saldos impagos o la cesión de los créditos a otros sujetos con identificación de los mismos.

Nuevas formas de engaño

Otras de las modalidades habituales de delitos, involucran a un contacto frecuente. La estafa consiste en un fraude con técnicas que suplantan la identidad de un contacto conocido: los usuarios afectados reciben un mensaje del tipo “Te envié un código de 6 dígitos por error. ¿Me lo pasas?”, que aparece en pantalla con el número de uno de los contactos de su agenda. Con este código, los delincuentes se apoderan de la cuenta de WhatsApp de un usuario y comienzan a escribir ese mismo mensaje a otros contactos, a fin de concretar transacciones a una cuenta, aprovechando el vínculo y la confianza de los usuarios. De este modo, avanzan hacia otras acciones fraudulentas, también basadas en la suplantación de identidad, involucrando el robo de datos personales e incluso de transferencias de dinero.

En esta estafa, el atacante necesita aquellas cifras para, finalmente, apoderarse de la cuenta y solicita esa información desde un número que resulta familiar y cuenta con la confianza de la víctima. En caso de caer en la trampa, hay que contactar a WhatsApp para dar aviso del fraude. Una vez recuperada la cuenta, es fundamental activar la verificación de dos pasos para evitar eventuales ataques futuros. Hecho esto, no bastará con ese código para ingresar a la cuenta sino que WhatsApp también pedirá el PIN de seis dígitos que el usuario registró cuando activó esa nueva medida de seguridad.

Por último, se sugiere que, en caso de identificar el número del cual se recibió el llamado, se radique la denuncia correspondiente. Es fundamental aportar los datos para difundir los hechos que permitan iniciar las investigaciones a las autoridades competentes. 

Consultas

La Dirección de Derechos y Vinculación Ciudadana recibe dudas y consultas sobre el tema en el teléfono 0342 4574119, o a través del WhatsApp 3425315450 y el correo electrónico derechosyvinculacionciudadana@santafeciudad.gov.ar. También se atiende personalmente en su sede de calle Las Heras 2883 (ala suroeste).